martes, 18 de junio de 2019

EXPOSICIÓN ANTOLÓGICA "FRANCISCO MANTECÓN. ORGÁNICO Y GEOMÉTRICO".


La galería José Lorenzo abre, en su espacio de la Praza do Toural, la exposición "Francisco Mantecón: Orgánico y geométrico". Esta muestra individual, centrada en el artista vigués, tiene un carácter antológico y está compuesta por 24 obras. Los diferentes trabajos exhibidos están fechados entre los años 1972 y 1999. Por lo tanto, se recogen las diferentes etapas creativas del pintor. Estará abierta hasta el 12 de julio.

En la exposición se puede ver como la obra evoluciona, desde los presupuestos expresivos derivados de las vanguardias europeas de los años sesenta y setenta, hasta sus particulares creaciones geométricas. Estas lo harían muy popular y lo distinguirían del resto de creadores del Grupo Atlántica, del que fue miembro fundacional.

Sin título, 1975. Óleo sobre lienzo. 100 x 81 cm.

La exposición

La muestra comienza en los años setenta, con un paisaje en el que se empieza a intuir la deriva abstractiva del artista. A continuación, una serie de cuadros, de la misma etapa, muestran como esas escenas de corte orgánico y ricas en color comienzan a geometrizarse. Y de modo más o menos sutil, la forma cuadrangular hace presencia en todas ellas. En la muestra se ha decidido incluir esta etapa porque, si bien es evidente que los ochenta fueron esenciales para el arte gallego, no es menos cierto que tal eclosión creativa tuvo un punto de partida en la década anterior. Y Mantecón fue uno de sus responsables.

La siguiente fase en la que se divide la muestra comprende desde finales de los setenta y toda la década de los 70. Desprendido del organicismo, muestra ya el conocimiento en profundidad de la abstracción y su gran destreza dibujística. Sus fondos son casi monócromos y, sobre ellos, traza figuras elementales. Y el orden de sus obras queda dislocado con leves matices líricos. Dentro de esta poética común, con similitudes tales que se podría hablar casi de series, cada cuadro es una singularidad. Aquí los materiales y los elementos visuales están sometidos a un refinado proceso de síntesis.

Sin título, 1984. Técnica mixta sobre lienzo. 114 x 116 cm.


Concluye la exposición en los años noventa. Hoy considerada una etapa crucial. Al rigor analítico heredado de Malévich, Donald Judd, Frank Stella o Van der Rohe hay que añadir la presencia mayor (respecto a los años ochenta) de valores plásticos que ofrecen nuevas posibilidades. Así, por ejemplo, introduce visiones de aspecto atmosférico. Los desequilibrios en la geometría se hacen ahora más turbadores que nunca: como si tratase de introducir un elemento de desasosiego en medio de la armonía matemática.

Finalmente, la muestra exhibe obras de sus últimos años. Se trata de dos piezas del año 1999 que confirman que continuó investigando nuevas posibilidades de trabajo. En estas obras introduce la profundidad y el trampantojo con extraordinaria elegancia y firmeza.

 
Sin título, 1993. Acrílico sobre tela. 130 x 97 cm.

El artista

Francisco Mantecón Rodríguez (Vigo, 1948 - 2001) proviene de una familia de amplia cultura, lo que estimuló desde joven sus inquietudes creativas. En 1970, expone de forma individual en Vigo. Antes ya había participado en las exposiciones al aire libre de la plaza Princesa, que hoy se reconocen como uno de los elementos precursores del arte gallego de vanguardia de los años ochenta.

Entre 1972 y 1976 estudió en la facultad de Bellas Artes de Sant Jordi, becado por la Diputación de Pontevedra. Paralelamente, comienza a practicar diseño gráfico.

Sin título, 1999. Técnica mixta sobre papel. 105 x 75 cm.


Participó en todas las exposiciones del movimiento Atlántica: desde la primera, en Baiona (1980), hasta la de Santiago (1983).

Paralelamente a su trabajo como pintor fue profesor de dibujo en un instituto de educación secundaria durante veinte años. Acabaría abandonando la docencia para centrarse en el diseño gráfico, en donde también es una figura de reconocido prestigio. Hizo cartelería para numerosas empresas e ilustró libros para Xerais y Galaxia entre otros.

viernes, 3 de agosto de 2018

La Galería La Marina – José Lorenzo acoge la exposición colectiva 'Estío 18'


Desde el sábado 28 de julio ya se puede visitar en La Galería La Marina – José Lorenzo la exposición 'Estío 18' que es la propuesta de carácter colectiva que la galería José Lorenzo exhibe en A Coruña durante todo el mes de agosto.


Se trata de una muestra con mucho ritmo y frescura expositiva que trata de aunar en un solo espacio un recorrido dinámico por la pintura y escultura gallegas del siglo pasado, mostrando especial atención a artistas de la ciudad vanguardistas y contemporáneos.


Junto con las firmas clásicas objeto de trabajo de la galería, especializada en la vanguardia histórica gallega, Souto, Maside, Seoane, Colmeiro, Granell; la exposición tiene representados también a artistas de capital importancia en la generación posterior a los renovadores como Quesada, Grandío, Sucasas o Lago Rivera.


Con la inauguración del mes de agosto, la Galería La Marina oferta importantes descuentos en piezas con gran variedad de formatos y técnicas de artistas coruñeses como Abelenda, Chelín, Elena Gago, Cabezas o jano Muñoz.

No dudes en disfrutar de una muestra única en nuestra sede coruñesa ubicada en la Avenida de la Marina número 35.



jueves, 21 de junio de 2018

‘ Luis Huici. Legado’, una exposición irrepetible

La Galería de arte contemporáneo La Marina – José Lorenzo (Avda. de la Marina 35 bj – A Coruña) inaugura oficialmente el verano con una exposición individual sin precedentes en la ciudad dedicada al irrepetible legado del intelectual, artista, dibujante, rotulista, diseñador y sastre Luis Huici.

Después de su primer año en la ciudad, la galería compostelana, prosigue su trayectoria expositiva con una muestra individual de alto nivel y de carácter antológico, como sucediera con la exhibiciones dedicadas a nombre señeros de la ciudad como Seoane, Lugrís o Criado. En el caso de Luis Huici, asesinado en la Guerra Civil en 1936, la exposición supone todo un acontecimiento, la primera realizada en una galería comercial, de un artista y dibujante fundamental para la comprensión del carácter vanguardista de la generación de los llamados renovadores y para la vida y tejido cultural de los años 20 y primeros 30.


El relato expositivo se articula en torno a un recorrido por la obra de Huici 20 dibujos y óleos originales del artista realizados entre los años 20 y 36, y algunas obras originales de su entorno artístico más cercano en la vida cultural coruñesa de los años 20, como Francisco Miguel, o Fernández Mazas, artistas malogrados que constituyen por su escasez, auténticos tesoros entre coleccionista públicos y privados.


La llegada de Luis Huici a la ciudad de A Coruña en 1920, coincide de pleno con un periodo decisivo dentro del desarrollo de la llamada Vanguardia histórica gallega, acaso el lapso temporal más relevante en toda la historia del arte gallego, momento de cristalización de toda una serie de “logros” sociales, artísticos y políticos precedentes que marcan la conformación identitaria, formal, y plástica gallega de una forma irreversible.

En la línea de Luis Seoane (1910 – 1979) unos pocos años después, Luis Huici encarna al artista global, innovador, agitador cultural hiperactivo, preconizador en gran medida de las líneas estéticas que más tarde marcarán el camino de los llamados renovadores (Souto, Colmeiro, Maside, etc) , pieza clave en la cultura y en la vanguardia artística y cultural gallega de los años 20. Pintor, escritor, dibujante, grabador, rotulista, activista político, redactor, articulista, y sastre de profesión (aportando también en la confección sus innovaciones técnicas - puso de moda el llamado corte Huici, con trajes con chaleco y hombros anchos, que vistieron a toda la burguesía culta coruñesa y ourensana de la época).

Su carácter multidisciplinar e inquieto le llevo a relacionarse activamente con prácticamente todos los movimientos culturales de la década, por ello su irrepetible legado, no tiene parangón; entre sus dibujos a lápiz y carboncillo, técnica de la que es dueño absoluto, abundan los retratos de este entorno de la primera línea artística coruñesa, Francisco Miguel, Dieste, Mazas….

Piezas de escultura como complemento

La exposición cuenta con varias obras escultóricas de artistas de la época. Destaca Xosé Eiroa, con dos obras en escayola, en las que se deja ver la influencia del Movimiento Renovador. Por otro lado tenemos a Uxío Souto, con una Druidesa en la que el nacionalismo romántico se combina con la vanguardia madrileña, de la que se empapó en los años veinte. Por último, hay que destacar un busto de Santiago Rodríguez Bonome en el que se adivinan los modos de Francisco Asorey (uno de sus maestros) y los gustos afrancesados del escultor.


lunes, 28 de mayo de 2018

La Galería José Lorenzo abre la exposición “Souto: Dúas xeracións” con obras de Alfredo y Arturo Souto

Ya se puede visitar la exposición “Souto: dúas xeracións”, en la galería José Lorenzo de Santiago, que compara la obra de los pintores gallegos Alfredo Souto (A Coruña, 1862 - 1940) y Arturo Souto (Pontevedra, 1902 – Ciudad de México, 1964), padre e hijo respectivamente.

 Se exhiben un total de 29 obras. Diecisiete de ellas son autoría de Alfredo Souto y las 12 restantes tienen la firma de Arturo Souto. Es la primera ocasión en la que una galería exhibe tantas obras juntas de ambos artistas. En la exposición se puede percibir una confrontación entre los modos realistas decimonónicos y las aportaciones de la vanguardia histórica.

Dos Generaciones 
De ambos pintores se muestra, en la galería José Lorenzo, la genialidad de su arte. En los paisajes, bodegones y retratos de Alfredo Souto se puede detectar el realismo ochocentista y, también, la plasmación de motivos costumbristas que anticipan el regionalismo.

 En cuanto a Arturo Souto, se puede ver en sus vistas parisinas, arlequines y escenas rurales como sintetiza la estampa japonesa y el modernismo con los modos de vanguardia fovistas.


Ambos eran aficionados a la tertulia de café, y Valle-Inclán fue una de esas figuras con las que intercambiaron impresiones. Con Alfredo en Pontevedra y con Arturo en Madrid. También tienen en común su paso por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.



En cuanto a las diferencias, hay que señalar que Alfredo hizo carrera como jurista y la pintura trascendía la afición, pero no era su ocupación principal. Siguió un circuito más académico, pero con excelentes valoraciones, que lo llevaron a ser Tercera Medalla en las Exposiciones Nacionales en dos ocasiones: 1892 y 1895. Arturo, por su parte, se empapó de la vida bohemia, primero en Madrid y después en París, y convirtió la pintura en su modo de vida. Junto a importantes miembros de la vanguardia nacional (entre otros Alberto Sánchez, Alberti o Bores), reacciona con exposiciones y manifiestos contra un arte español anquilosado y adocenado. Sin embargo, Arturo siempre consideró a su padre como su maestro. Como una persona que dominaba todos los elementos del oficio de pintar.


En cualquier caso, el público podrá disfrutar con el aspecto abocetado de muchas de las obras y con la vibración cromática que transmiten todas las escenas. Punto de partida de ambos autores.